PÉRDIDA DOLOROSA
¡Oh, mi hermano adorado!
De silencio inmutado
Que de las mismas entrañas
naciste
Hermano de sangre siempre
fuiste
Mis ojos no te volverán a ver
Lo cual es imposible de creer
Siempre lo diste todo por mi
Porque para ti, yo siempre importante
fui
Me duele con todo el corazón
Que te vayas tan pronto sin
razón
No te pude decir adiós
Porque tu muerte nos
sorprendió a los dos
Recuerdo tus ojos azules
Que me llevaban directo a las
nubes
Blanco y elegante como el
cisne
Mi recuerdo tuyo siempre
persiste
Espero que estés en un lugar
mejor
Ya que tu siempre fuiste
lleno de valor
Que nunca olvides a tu
hermano
Ya que contigo estaré tarde o
temprano.
Juan P. Tobón - Alejandro Toro
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